Se llamaba
Isaura. Veinte años atrás con la furia de la telenovela brasileña “La esclava”
su madre le puso aquel nombre porque llevaba la protagonista, pero a Isaura no le gustaba el nombre de Isaura y se inventó el de Violeta. Ojos negros,
cabellos negros cresposos, labios que muchas mujeres envidiaban, pero Violeta
miraba a sus iguales de reojo, casi nunca peinaba sus cabellos y cuando hablaba de su boca solo escapaban
grupos frenéticos de palabrotas sacadas del peor diccionario de la calle, pero
no puedo decir por esto que Violeta fuese mala o mal educada. Sinceramente, no
sé cómo definir a Violeta todavía ahora,
porque no he visto alma más buena como la que escondía en el fondo de su corazón
de veinte añera y esto pudo demostrarlo a diario porque la gente piensa a sí
misma, y Violeta pensaba primero en la gente y ayudaba como mejor podía, y era
siempre útil. Qué puedo decir si hay quien te miraba mal por tu caminar
singular, lo frialdad de tu apariencia y lo obseno de tu lenguaje. Yo solo puedo decirte,
quédate en paz. He aquí un ramo de flores. Flores violetas para Violeta.
Allá por los años 70 cuando apenas era una niña mi bibliotecaria me regaló un libro de cuentos de Guy de Maupassant, y fue tanto mi entusiasmo por este libro que en menos de cuatro días ya me lo había leído completo. Fui una niña que perfería los libros de historietas y novelas antes que a las muñecas, así que cuando más tarde cayó en mis manos Impaciencia del corazón, de Stefan Zweig me dije: Yo quiero escribir como ellos”. Desde entonces no hago otra cosa que intentarlo.
Blog de la escritora Marilyn Estévez
Soy la que soy y no pretendo ser otra. Cuanto he hecho hasta hoy ha sido siempre con la idea de hacer el bien y ser mejor cada día. Escribo desde que recuerdo, porque las ideas llegan en cualquier momento de la jornada donde me encuentre, lo mismo da una parada de ómnibus, que en espera de la metro; basta un segundo en que esté a solas conmigo misma; las palabras me rodean, me incitan, y ya no puedo hacer otra cosa que coger un papel y dejar que renazcan, fluyan, párrafos e historias que después les cuento en espera que les guste y me hagan llegar sus comentarios de alguna forma. Amo la sinceridad y a los amigos. Amo a quien es generoso y a quien no maltrata a los animales.
He creado este nuevo blog con la idea de no alejarme nunca más, mientras Dios lo quiera. Aquí contaré mis vivencias, secretos, mis sueños y de lo que escribo.
A todos espero les guste.
Miles de saludos desde un pedacito de mi mundo.

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